Autobio
Os digo en prosa:
Nunca perdà dinero,
comida, sangre o ropa.
Empecé a trabajar de niña de niñera.
Fui la criada de mi casa propia.
(Yo misma fui mi primer muñeca.)
Luego de mayor,
lo único que pedà prestado
fue amor,
lo devolvà con creces,
hoy estoy arruinada.
