Promesas
Tuesday, July 28th, 2009No me prometas castillos
ni me enseñes futuros
sólo déjame disfrutar ahora
porque ahora es cuando te necesito
mañana puede ser tarde
dame ahora tu querer
entrégame ahora tu amor.
No me prometas castillos
ni me enseñes futuros
sólo déjame disfrutar ahora
porque ahora es cuando te necesito
mañana puede ser tarde
dame ahora tu querer
entrégame ahora tu amor.
Mil razones para pensarte
cien para admirarte
y una sola para no olvidarte:
Quererte.
Dulzura, mar de dulzura
inclinada en tu belleza
sosegada por tu lindeza,
amor, mar de amor,
entrégame tu regazo
para seguir bebiendo amor
y seguir respirando tu ser.
Cuando la tarde se ausenta para dar paso a lo azul,
cuando los guiños amarillos comienzan a latir,
cuando la brisa se aquieta en mi rostro cenil…
llegan las palabras en tropel hasta mi pluma
y desnudan mi alma de melodĂas lejanas,
escribiendo letras para un recuerdo tardĂo…
Estas páginas que leerán tus ojos, guardan
los momentos rescatados al destino injusto
y que envueltos en seda los defendà del olvido…
Mi presente es un reflejo de un pasado pueril
que reaccionĂł en mi piel cuando ya era tarde;
tarde para lo justo, tarde para lo bello,
tarde para mis sentires, tarde para conocerte,
tarde…
Cuando estos versos lleguen a tus ojos
será tarde para encontrar entre lĂneas,
el fuego que las dictó y será tarde para entenderme…
Las melodĂas lejanas que conservan mi alma
se habrán desteñido de esperar en vano,
desteñidas de soles en tardes de verano,
desteñidas de aguaceros en noches de invierno,
desteñidas…
Siento que mi alma será un misterio dentro del misterio
y que esa lágrima tuya será mi recuerdo;
un recuerdo tan solo;
el único recuerdo que tendrás de mi…
Autor : Ninfa Estela Duarte
SĂ pudieras estar en mis pupilas
y ver la manera en que te miro
o lograras compartir mis pensamientos
para sentir lo tanto que te amo.
SĂ supieras de mis horas solitarias
como ansĂan un segundo de tu vida
o leyeras solo alguno de mis versos
que nacieron simplemente por nombrarte.
SĂ sintieras cuando pasas a mi lado
los latidos que hacen eco aquĂ en mi pecho
o te quemases con el fuego de mi piel
producida por el roce de tu esencia.
SĂ algĂşn dĂa de las cosas que señalo
hay alguna que te anuncie mi presencia
no dudes ni un instante en confesarlo
no sigamos agotando un tiempo inolvidable.
Hugo M Otero
Hubo un dĂa en que alguien vino a mĂ,
y al estar en su dulce compañĂa,
comprendĂ que eso era el principio,
el verdadero principio de mi vida…
Hubo un dĂa en que
unos ojos me miraron,
y en lo profundo de su luz,
de su ternura,
sentĂ que toda mi tristeza se perdĂa,
que toda mi esperanza renacĂa…
Hubo un dĂa en que descubrĂ
el sentido de mi vida,
ya no tenĂa que buscar,
más lo presentĂa…
Hubo un dĂa en el que sentĂ
el placer de poder amar,
sin tiempo, ataduras,
miedos, ni medidas…
Hubo un dĂa en el que
no precisé de palabras,
para lograr que me entendieran,
me sintieran…
Hubo un dĂa en que alcancĂ©
mi estrella,
para poder alumbrar mi fe,
mi paz y mi alegrĂa…
Hubo un dĂa en el que
descubrĂ el amor,
y mi alma se lleno de luz,
de fantasĂa…
Hubo un dĂa en que descubrĂ
el sentido de mi vida,
fue aquel dĂa cuando comprendĂ
que te querĂa…
Autor Desconocido